
La soberbia que heredamos
El problema del pueblo de Dios no fue solo la idolatría, sino la soberbia, aunque hoy seguimos repitiendo ese mismo patrón, pero disfrazado de cristianismo.

El problema del pueblo de Dios no fue solo la idolatría, sino la soberbia, aunque hoy seguimos repitiendo ese mismo patrón, pero disfrazado de cristianismo.

Idealizar la iglesia primitiva es fácil; estudiarla es el reto. ¿Por qué nos urge recuperar la mente y la historia para no vivir de suposiciones?