
Juzgar o no juzgar ¡Esa no es la cuestión!
Nos enseñaron que juzgar está mal, que si señalas algo, eres el problema. Pero ¿y si ese no es el verdadero problema?

Nos enseñaron que juzgar está mal, que si señalas algo, eres el problema. Pero ¿y si ese no es el verdadero problema?

El problema del pueblo de Dios no fue solo la idolatría, sino la soberbia, aunque hoy seguimos repitiendo ese mismo patrón, pero disfrazado de cristianismo.